jueves, 30 de diciembre de 2010

Regalos, regalos, regalos

Ayer mencioné en mi alfabeto de 2010 que durante las fiestas me tocaba recibir las visitas de La Vaga, que ha venido desde Leipzig a pasar las fiestas, y de Patri, que ha venido hoy a 'los madriles' a pasar el día. Se conoce que me quieren sobornar para algo (aún no sé para qué), porque me han traído regalitos.

Lo de la izquierda es una botella de vodka polaco premium (nunca antes había tenido nada premium) y lo de la derecha es un refresco alemán al que me aficioné durante mi estancia en Berlín y del cual La Vaga me trajo dos botellas (además de una velita navideña muy cuca) pero ya me bebí una.

Realmente esta entrada es una excusa para hacerle la rosca a Patri por el cacho de regalo que me ha traído. He buscado las especificaciones del producto en intelné (el precio no, malpensados, que los regalos no tienen valor económico, sólo emocional) y he visto que el vodka Wyborowa Exquisite, que es como se llama la criaturita, ha ganado 25 medallas de oro (9 más que Phelps en las dos olimpiadas en las que ha competido) y viene en una estupenda botella diseñada por Frank Gehry y fabricada mediante el mismo proceso que los botes de perfume. Todavía sigo flipando.

Y ahora vienen mis dudas:
  1. ¿Qué traman mis amigas?
  2. ¿Cómo me tomo yo este vodka? Está claro que no le voy a echar Schweppes de limón pero digo yo que, por lo menos, tendré que acompañarlo de algo sólido (se aceptan recomendaciones).
  3. ¿Qué dirá mi señora madre cuando vea la botella de diseño de Frank Gehry y el 'kit Manhattan' que me han regalado los señores Justerini y Brooks?

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Pasapalabra de 2010

Siguendo el ejemplo de Hell's Tea, me dispongo a hacer mi diccionario de 2010. A ver qué sale, porque lo voy a ir improvisando mientras escribo.

A de Alpedrete: pequeño municipio de la Sierra de Madrid que descubrí hace un par de meses por causas laborales. Aún no me puedo quitar de la cabeza el tono de rosa de la chaqueta de paño de la alcaldesa.

B de Berlín: volví allí en mayo para un evento de búsqueda de empleo que, como podéis ver, no dio sus frutos. También intenté entrar en el departamento de prensa del Parlamento Europeo en esa ciudad dos veces, quedándome en lista de espera dos veces. Aún estoy a tiempo de que alguien muera y me den su plaza.

C de concurso de acreedores: en esas se encuentra una empresa que me debe 500 euros de un trabajo que me chulearon y que además es la misma con la que Ruth tuvo conflictos laborales.

D de defunción: tres en menos de un mes y dos de ellas el mismo día. Ya vale ¿no? En el trabajo deben de pensar que soy la Muerte, así que no me extrañaría si no me renuevan.

E de enciclopedia: el trabajo con el que empecé el año, que era una enciclopedia de arte en francés. No terminó muy bien que digamos.

F de friki: porque creo que cada día que pasa y voy descubriendo cosas nuevas, como pelis y series, lo soy más.

G de gato: soy alérgica a estos hermosos bichitos pero no soy sensible, lo que significa que pueden estar cerca siempre y cuando no me muerdan o arañen (o yo a ellos). Además, Gamab y yo ya hemos elegido el nombre de nuestro futuro gato, que será la tercera cosa que compraré cuando me independice, detrás de un colchón de 2x2 y una nevera.

H de hora: lo que cada vez pierdo más en el trabajo sin que me hayan subido el sueldo, a pesar de que últimamente estoy haciendo como mínimo el doble de las que tengo por contrato. Como una semana me dé por hacer lo que los controladores aéreos, el miércoles ya no tengo que aparecer por el curro.

I de iMac: por supuesto. Estoy muy contenta con mi cacharro, que me compré con el dinero de los primeros libros de la enciclopedia de arte y con el que maqueté los restantes tomos y he hecho alguna que otra cosilla más.

J de jefe: la que era jefa cuando llegué, y a la que aún sigo llamando así y consultando cuando tengo que hacer algo dudoso, es muy maja y es friki (todos los lunes comentamos el capítulo de The Big Bang Theory y está emocionada porque su novio le regaló por su cumple un cacho libro enorme con cosas de Harry Potter). Hará como un mes, nos trajeron a un jefe nuevo, quitándole responsabilidades a mi jefa, con el que difiero bastante en opiniones, ideas y métodos de trabajo, sobre todo cuando los nuevos métodos de trabajo implican hacer más horas y cobrar lo mismo. Además creo que no le caigo en gracia y se parece al jefazo gordo de The IT Crowd.

K de kilo: los que estoy ganando desde que los horarios de trabajo y los temas familiares me impiden ir a la piscina.

L de libro: porque con lo que tardo en ir y volver de trabajar todos los días da tiempo a leer bastante.

M de Madrid: una de las secciones que me toca gestionar en el trabajo. Ya me conozco todos los modelitos de Espe.

N de no: lo que me han dicho en todas las entrevistas de trabajo que he hecho este año.

O de obras: está claro que las atraigo. Al día siguiente de mudarme en mi piso en Berlín, empezaron las obras. Ahora está en obras la calle en la que está mi trabajo.

P de perfectivo: una de esas cosas del idioma ruso que hacen que me sienta subnormal.

Q de Quark: ya he descubierto la versión 8. También he descubierto que el tío que hizo la nueva maqueta es un cutre.

R de Ruta 66: y ya está, hay cosas que no necesitan explicación.

S de sueldo: no está mal y además he tenido paga extra pero si me pagaran las horas que trabajo de verdad, y no las que se supone que trabajo por contrato, mi vida sería mejor y llegaría a casa menos amargada y deprimida.

T de tortura: lo que más de uno se merece.

U de universidad: hace dos años que la terminé pero ya me he planteado un par de veces hacer un máster. Lo malo es que los que veo por ahí y que están a mi alcance no me gustan.

V de visita: la de La Vaga, que me recibió en el metro de Ópera con un gran abrazo, o la de Patri, que viene mañana a los madriles. A los que no me visitáis también os quiero, no os pongáis celosos.

W de WTF!: lo que pienso muchas veces a lo largo del día.

X de xilófono: así es como llama mi padre al sonido producido cuando mi vecina de arriba tira la guarrerida que ha barrido de la casa por la terraza, justo encima de mis plantas. Es el ruido que me despierta casi todas las mañanas.

Y de yo: porque yo lo valgo y porque, aunque ahora no lo sienta, algún día encontraré el lugar que me corresponde y no llegaré a casa todos los días tarde y amargada ni tendré sólo media nómina a final de mes.

Z de zorrera: la que tengo montada en mi cuarto. Por mucho que pasen los años, siempre seré desordenada. Pero no pasa nada, porque Gamab me gana por mucho.

"Está pasando, lo estás viendo"


Es triste ver cómo muere un medio de comunicación. Es más triste cuando ese medio que muere era un canal de información, algo que últimamente está muy desdeñado en este país. Durante doce años, CNN+ fue una marca de calidad y uno de los pocos lugares a los que se podía acudir cuando ocurría "algo gordo" y querías enterarte.

CNN+ se va, víctima de la adquisición de un pedazo de Sogecable por parte de Telecinco. Mercedes Milá estará contenta, ya que por fin ha conseguido el canal 24 horas que tanto había reclamado para su reality show. La información no es rentable, la telerrealidad sí. Cuando acabe Gran Hermano, Telecinco tiene preparado otro reality con el que también puede llenar un canal durante tooodo el día. ¿Es rentable? Pues parece ser que sí.

CNN+ era una imagen de marca y de prestigio. Vale que este producto (es duro hablar de un medio en términos comerciales) no era rentable por sí solo pero creo que no era razón suficiente para cargárselo. No aportaba dinero pero aportaba imagen, prestigio, un marca reconocible... ya habrá otros productos del mismo "paquete" que pongan la pasta que a éste le faltaba.

He corrido a mi televisor a ver qué ocurría y cómo dirían adiós. Es triste ver morir un medio de comunicación, sobre todo para un periodista. Una parte de mí tenía la pequeña esperanza de que, de pronto, la insoportable cortinilla de Gran Hermano se resquebrajara y emergiera de ella Paolo Vasile gritando "¡Inocente!" con su acentazo italiano. Pero eso no sucedió. Ahora mi tele tiene un canal menos, ya he abierto el menú correspondiente en mi tele para ocultarlo. Ahora paso directamente del 11 al 13. Me niego a que un canal que emitirá realities las 24 horas del día ocupe espacio en mi televisor. También me niego a sustituir el espacio que, hasta hace un rato, había ocupado CNN+.

Ha pasado y lo hemos visto. La información ya no interesa porque no es rentable (que me digan a mí lo poco lucrativa que es, que me dedico a ello). ¿Qué medio será el siguiente?



lunes, 27 de diciembre de 2010

Mejor no pongo un circo

Seguiré dedicándome al periodismo, porque como ponga un circo lo mismo me crecen los enanos. Al menos espero que no haya más defunciones, porque en mi trabajo deben de pensar que soy la heredera de la Parca (supongo que será nombre propio, así que lo pongo en mayúscula) y no me extrañaría nada que se acojonen y no me renueven el contrato, ya que mi contrato termina hoy. Como estoy de vacaciones, lo mismo vuelvo después de año nuevo y no me quieren abrir la puerta por si acaso. Al menos han tenido la bondad de ingresarme la paga extra (¡mi primera paga extra!), con lo cual este mes, entre sueldo normal, paga extra y algún chanchullo de los míos, podré tener un sueldo digno (pero lo justo, nada de lujos).

Mientras tanto, mi madre se ha hecho un "feibur", como dice ella, aunque no se le ha ocurrido buscarme (supongo que prefiere acosarme de manera presencial, como ha hecho toda la vida); Papá Noel pasó por mi casa sin dejar regalos pero sí la nevera salpicada de Coca-cola, lo que da mucho que pensar sobre el señor gordo de rojo; y aún tengo sin terminar el post sobre la fiesta navideña de russki y los regalos de Reyes sin comprar. Al menos me ha dado tiempo a hacer las felicitaciones navideñas (la oficial está en "el feibur ése" pero la postearé aquí para felicitar el año y la extraoficial os llegó a algunos por e-mai).

Y ya está, que con la mierda de año que he tenido no me atrevo a hacer balance. Qué se le va a hacer, no soy tan valiente como La Mujer del Médico o La Vaga, que encima tuvo los santos ******* de hacer su lista en inglés.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Las pruebas de la alergia

Se me acuumulan los post, así que tengo que darle salida como sea a este texto, que empecé el lunes y ahí se quedó por la cantidad de trabajo que he tenido esta semana. Vamos a ello. Prometo que el próximo será sobre la fiesta de Navidad de russki.

Muchos años y dos reacciones alérgicas bestiales después (con inyección de Urbason en urgencias y todo), conseguí que un médico me diera cita para hacerme las pruebas de la alergia. Tuvo que ser una doctora suplente la única que hiciera caso a mis súplicas, allá por febrero de este año. Como la sanidad pública madrileña es así de estupenda y maravillosa y no hay listas de espera, me dieron para el 19 de noviembre, coincidiendo con el estreno de Harry Potter y las reliquias de la muerte (vol. I). Por si esperar a noviembre me parecía poco tiempo, el Hospital de Fuenlabrada me mandó una carta diciendo que no, que mejor me hacían las pruebas el 13 de diciembre. Total, un mes más o un mes menos apenas se va a notar si llevas esperando desde febrero ¿no?.

Y al ambulatorio que me fui, yo solita como una campeona. Me tocó una doctora que no sé si es que es de esas que se acuerdan de los chistes cuando menos falta hace y tenía que contener la risa, estrenaba algún gadget nuevo comprado en el sex-shop de la esquina o en general es una persona feliz. Mejor pensaremos en lo tercero, que la mujer es feliz. Después de hacerme preguntas varias ("¿en qué piso vives?", "¿de qué son los suelos de tu casa?", "¿tienes animales?", "¿te afecta la humedad?" "¿cuántas cajas de antihistamínicos necesitas en primavera?") me devolvió a la sala de espera a hacer lo propio: esperar.

Después de un buen rato aburriéndome, me llamaron por otra puerta. Allí me senté y un señor sacó un rotulador y una caja llena de cuentagotas. La primera gota escocía un poco, por lo que empecé a albergar la esperanza de que no tuvieran que pincharme al lado de las veinte marcas que me habían hecho con el rotulador. Pues sí, tuvieron que pincharme, algunas veces con más acierto que otras, porque algún que otro aguijonazo me dejó herida después. Las palabras de este señor fueron las siguientes: "alguno de los pinchazos te escocerá pero no mucho. Por si acaso, tú no te rasques".

Salí a la sala de espera (a seguir esperando) y ví como mi brazo se volvía irregular y rojo. Eso de alguna de las pruebas me iba a hacer reacción era mentira, porque me hicieron reacción casi todas. Cuando me empezaron a entrar ganas de cortarme el brazo derecho a la altura del codo, volvieron a llamarme.

Señor de antes - ¿A ver el brazo? Anda, si has hecho pleno.

Pleno no pero casi: sólo 3 ó 4 marcas seguían igual y 14 se hincharon lo suficiente como para considerarme alérgica. Por allí había un niño con pinta de repelente (el típico crío flacucho y con gafones) que no hacía más que mirarse el brazo. Por lo que estaba contando, a él sólo le habían puesto ocho y salió de la sala de pruebas (aún no sé si contento o decepcionado) proclamando a voces "pues no soy alérgico a nada", mientras todos los adultos que esperábamos allí le mirábamos con odio. Putos críos.

Después volví donde la doctora feliz, que me dio un justificante que no usé (ya avisé a mi jefa antes y me vio el brazo después), un informe, consejos contra pólenes y consejos contra hongos. También me dijo que fuera apuntando cuándo tenía síntomas de alergia, porque como soy alérgica a muchos tipos de polen me lo tienen que controlar; que soy alérgica a los animales, aunque nunca me hayan hecho reacción (creo que significa que no puedo comer gato, así que tendré mucho cuidado cuando pida comida china); y que ya valorarán si vacunarme contra la alergia.

De mi visita a alergología saqué varias cosas en claro:
  1. El que diga que la sanidad pública funciona bien y no está saturada miente. Una señora fue con un volante que decía "martes 13 de diciembre", a pesar de que el 13 era lunes. No era un error, se refería al martes 13 de diciembre de 2011. Pues hale, a esperar un año más, que los cinco meses que te habían dado no eran suficiente.
  2. El personal médico que maneja objetos punzantes es sádico. Una de las muchas cosas que dijo el niño repelente fue que el señor de la sala de pruebas le había pinchado a mala leche una de las marcas y le dijo "toma, para que sangres".
  3. Los líquidos que utilizan para hacer las pruebas son muy efectivos. Al día siguiente, tuve que ir a buscar una farmacia porque todavía no se me había pasado el efecto. Es domingo por la noche y aún tengo tres marcas en el brazo que no se han ido.
  4. Tengo que pedir cuanto antes el cambio de médico. Entre las muchas pifias que me ha hecho mi doctora (como tenerme una hora esperando porque a ella le dio la gana teniendo una contusión en la espalda o recetarme cosas que no me servían), se encuentra no hacerme volante para el alergólo porque no lo consideraba necesario.

miércoles, 15 de diciembre de 2010

Frase de la semana

Ya sé que aún es miércoles y todavía queda mucho de semana y puede pasar de todo, máxime teniendo en cuenta que he quedado con mi antiguo compañero maquetador del periódico aquel donde estuve tres meses y que teno la fiesta de Navidad de russki. Si la semana pasada la frase me llevaba al pasado, esta vez ha sido la frase la que ha hecho un viaje en el tiempo.

Gracias al blog de Irene, he retornado a un post de hace un año. Como no lo recordaba (ya los tengo guardados en el archivo del blog, no necesito tenerlos también en la cabeza), lo he releído, así como los comentarios. Uno de ellos es el que se ha ganado el derecho de ser frase del día, por su relación con la manera en que está funcionando mi trabajo últimamente. Aquí va la frase, cuyo autor es ese que se hace llamar Mr. Blogger:

"Procrastinar es lo único en lo que el jefe siempre trabaja más que los subalternos"

Y en esas estoy, eperando a que mi nuevo jefe quiera organizar el planillo y dar orden de que se maqueten las páginas para poder escribir algo.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Frase de la semana

Como la semana pasada no cuenta como "vida normal", no hubo frase. Pero esta semana sí, que habrá que hacer algún esfuercillo por mantener el blog. Esta semana, la frase se ha hecho esperar y ha aparecido hace un rato, durante mi amena y divertida clase intensiva de idiomas de todos los sábados. La frase en cuestión es la siguiente:

"No te preocupes profe, si yo también veo porno"

A ver, así sacada de contexto no tiene mucha cosa. Si tenemos en cuenta que mi profesora de ruso ya tiene una edad que podríamos describir como "respetable" es un poco chocante pero eso sí que sería sacar las cosas de contexto. No, nos estaba hablando sobre cómo los jóvenes soviéticos se pasaban por el forro todas las prohibiciones del sistema en cuanto salían un poquito de la Madre Rusia.

He escogido esta frase porque, con ella, se ha producido el llamado efecto "magdalena de Proust" (creo que todas mis niñas de la uc3m saben muy bien de qué hablo). Al igual que en "En busca del tiempo perdido" (como decía un conocido: desde el principio te avisan de que vas a perder mucho tiempo), mi mente se ha visto transportada al pasado. Concretamente, dos años, hasta una clase de quinto de alemán en la que estábamos comentando los usos diversos que uno le puede dar a Internet. En aquel momento en que todos estábamos dando nuestras ideas, uno de mis compañeros permanecía callado, hasta que de pronto soltó, con una voz grave y penetrante, una única palabra: "porno".

¿Qué nos enseña esta frase de la semana? ¿Que en las clases de idiomas hay gente rara? No, eso no es nuevo. ¿Que "Internet is for porn"? Tampoco, esto sólo lo puesto para colar el enlace (está subtitulado). Pues no sé qué nos enseña esta frase de la semana la verdad, sólo era para actualizar.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Premios 2010

Tras un lunes y martes que no han sido como para contarlos por aquí (tanatorios y cementerios mediante), ayer volví a mis funciones de periodista y de persona. No voy a decir que volví a la rutina porque es mentira, ya que ayer, en vez de ir a trabajar por la mañana, tuve que ir a las 18:30 y a una entrega de premios organizada por el medio en el que trabajo. Además de los cuatro pringados que curramos aquí, los jefazos y los dos redactores nuevos (que ya me ha contado mi coordinadora algún chismorreo acontecido durante mi baja por motivos personales), políticos de la zona y de la Comunidad (también se nos coló un alcalde del Suroeste), gente de prensa y de los ayuntamientos y mucho empresario local.

Como hacía un frío considerable y los empleadillos teníamos que estar allí antes para preparar cosas, decidí vestirme por capas: la capa "bonita" para la fiesta y la capa "funcional" para la prefiesta. ¿Esto cómo se hace? Así:
  • Capa bonita: medias, vestido y, posteriormente, zapatos de tacón.
  • Capa funcional: chaqueta larga morada de lana, calcetines de lana de color burdeos por la rodilla, botas de invierno con suela de goma y forro.
La capa funcional cumplió su cometido estupendamente durante el momento de "vamos todos a doblar periódicos y meterlos en bolsas de tela para cuando lleguen los invitados mientras los dos nuevos que han entrado por mediación del nuevo jefe están vete a saber dónde y el nuevo jefe se hace fotos". Luego ya vinieron las azafatas, les cedimos amablemente los trabajos manuales y yo me fui a dejar mis trastos en el ropero y a quitarme la capa funcional para ponerme los tacones (creo que Hell's Tea sigue flipando).

La ceremonia de entrega de premios transcurrió sin ningún incidente (un globo gigante intentó atacarnos a mi jefa y a mí pero lo paramos a tiempo de evitar una catástrofe), excepto para el pobre perro del SAMER (premiaron a la unidad canina de rescate), un labrador muy salao con el que todo el mundo quería jugar y hacerse fotos. El pobre animalico era tan bueno y los de Protección Civil tan pacientes que se dejaron incordiar. Tras el momento vergonzante de "toda la plantilla al escenario para hacerse la foto de grupo", pegarme con señoras para poder conseguir un mísero vaso con algo que beber y que un camarero nos dijera a mi jefa directa (podemos llamarla "jefa maja" para distinguirla del jefe nuevo, que es su superior) y a mí de muy malos modos que ya no sacaban más bebida (conflicto que solucionamos llamando al editor del periódico, que es el que pagaba el sarao), se dio la fiesta por concluida y nos quedamos los más cercanos en la barra libre, de la que sólo pude sacar una copa (estaba de servicio, no era plan) y donde terminé de cháchara con una chica a la que sólo conocía por teléfono, otra por las ruedas de prensa y uno que andaba por allí.

Lo bueno dura poco y la barra libre también, así que subí con mi jefa maja, su consorte, dos amigas suyas y otros dos compis a tomar algo a la cafetería. Eso sí, no sin antes recoger todos mis trastos del ropero y recuperar un tercio de la capa funcional (calcetines y botas). En estas me di cuenta de que tenía un carrerón en la pata derecha de los pantis (claro, eso me pasa por usar medias del Dia) pero ya a esas horas me daba todo igual. ¿Todo? No. Alguien de la zona cumplía años y estaba con la mitad de los poderes fácticos del pueblo celebrándolo. A mi jefa maja se le ocurrió (y tenía razón) que por cortesía profesional había que ir a felicitarlo y allá que fuimos. Y sí, la mitad de los políticos de un pueblo de la sierra me vieron con vestido, calcetines por la rodilla, botas de invierno y un carrerón en una pata.

Y tras el relato, los premios míos propios de esta edición:
  • Premio a cosa chuli de la gala: a la diseñadora gráfica por el photocall.
  • Premio al más estoico: al compañero que, tras salir a las 6 de la mañana de la edición que entregábamos durante los premios, fue a trabajar por la mañana y a la fiesta por la tarde. Mención especial para el perro de Protección Civil.
  • Premio al tedio: a la señora que dio un discurso de diez minutos.
  • Premio paladar de corcho: a quien eligió los vinos del cóctel.
Enhorabuena a los premiados. Y yo me voy a dormir, que he llegado a casa hace un rato (pero eso ya es otra historia).

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Cosas frikis que me encuentro por ahí

Como tengo ganas de publicar algo pero no me apetece escribir (porque con la semana que llevo el resultado puede ser para echarse a llorar), mejor publico fotos de cosas que me encuentro por ahí y ya vosotros ponéis la creatividad en los comentarios.

jueves, 25 de noviembre de 2010

Frase de la semana

En estas fechas tan especiales (Día Internacional contra la Violencia de Género, primera helada en la Comunidad de Madrid y todo lo demás que se os ocurra) me llena de orgullo y satisfacción inaugurar una nueva sección en este mi blog: la frase de la semana.

Cada semana intentaré publicar alguna frase que haya oído por ahí y que cumpla al menos una de estas características: sea muy representativa, sea una gran cita filosófica o sea graciosa.

La primera frase de la semana es fue pronunciada ayer en el trabajo y trata sobre las funciones de los jefes respecto a los empleados (al menos aquí es así). Aquí está:
"Estos se creen que con venir media hora y dar dos órdenes ya está el trabajo hecho"

martes, 23 de noviembre de 2010

Los cambios no existen (son los padres)

Ya dije por aquí que habría cambios donde trabajo y que se aplicarían a partir de noviembre. Ayer, el director vino por aquí y nos fue explicando uno por uno nuestras "nuevas" funciones. Como hay más páginas y más secciones y el periódico va a salir en más municipios, creíamos que tendríamos más tareas pero no. Estos son los "cambios" que nos contó ayer el director:
  • Redactora 1 (la que se sienta enfrente de mí, que además es la coordinadora de contenidos): sigue cubriendo los mismos municipios que cubría antes para las mismas secciones que cubría antes.
  • Redactora 2: sigue cubriendo los mismos municipios que cubría antes para las mismas secciones que cubría antes, con la única diferencia de que ya no tiene que hacer la página de deportes.
  • Yo misma: sigo haciendo las mismas secciones, que siguen ocupando lo mismo (dos páginas y una página). La única diferencia es que ahora esas páginas son en blanco y negro (lo que se van a gastar de más en papel se lo ahorran de tinta).
Pues muy bien. Para cubrir los pueblos nuevos viene una redactora nueva, que trabajará como colaboradora desde su casa. Para deportes y otra sección que han añadido (ocio) han metido a otro colaborador. Habrá que ver cómo separamos ocio y cultura, porque a veces ya es complicado separar cultura y sociedad.

Al final parece que el único cambio significativo va a ser la forma del periódico, concretamente tamaño del papel y maqueta. Eso sí, de mis supuestas nuevas funciones de community-leches no han dicho nada.

lunes, 15 de noviembre de 2010

Hispania

Mientras espero a que salga la noticia que me falta para completar una de mis secciones, aprovecho para escribir en el blog, ya que la sala que usamos como comedor está ocupada y no puedo aprovechar este rato para comer. Antes de empezar, aviso de que el título del post no se refiere al Viriato de Antena 3, aunque reconozco que es un producto que daría para unas cuantas líneas.

Ayer, por si alguien no se había enterado, fue la última carrera del mundial de Fórmula 1. Respecto a este tema, creo que podemos agrupar a la afición española en dos tipos de personas: los que van con Alonso y los que no. Yo, como soy así de rara, pertenezco al segundo grupo. Como es un deporte que siempre he considerado más de espectáculo, suelo cambiar de escudería de un año para otro según cómo me caigan los pilotos. Este año elegí Red Bull y no voy a entrar a opinar sobre la moralidad de lo que han hecho con Webber pero hay que reconocer que el campeonato les ha salido a pedir de boca.

Al llegar a casa, encendí la tele, encendí el ordenador y vi que Blanca proponía comentar la carrera por Twitter. Me pareció una buena idea y me uní. Tras la carrera, uno de mis followers (al que también sigo) puso varios retweets. Uno de ellos criticaba a los españoles que no eran fans de Alonso y les decía que si no lo apoyaban no podrían disfrutar del deporte. Después leí en una de mis noticias atrasadas de reader a otro que apoyaba y justificaba el fervor alonsista de Lobato. Ahí ya me encendí.

Que nadie se equivoque, siempre me va a alegrar que haya representantes españoles en los deportes de élite pero no porque hayamos nacido en el mismo país me tengo que tragar a Fernando Alonso. Yo lo siento mucho pero a mí este señor no es que me produzca especial simpatía. De hecho, me parece de todo menos simpático pero eso ya son consideraciones personales que poco tienen que ver con el deporte. De entre los veintitantos pilotos que entran en un mundial podemos elegir apoyar a los que nos dé la gana y eso es lo que yo he hecho.

Otra cosa que leí en Twitter tras la carrera y que me llamó mucho la atención venía a decir algo así como que los pilotos no corren en representación de sus países, sino de sus escuderías (y, porqué no, de sus patrocinadores). Muy bien, a partir de esta frase, propongo un simple razonamiento lógico: Alonso corre por Ferrari - Ferrari es una escudería italiana - Ferrari no es una escudería española - HRT (Hispania Racing Team) es una escudería española - si tan patrios somos, apoyemos todos a Hispania.

Ya tuve una discusión parecida hablando de otro deporte (concretamente sobre fútbol) pero la conclusión se puede aplicar a este caso: sólo nos gusta "lo nuestro" cuando tiene éxito, cuando pierden guardamos las banderitas en el armario. Nadie ha apostado por Hispania porque su mayor logro es acabar carreras, para eso nos pasamos a Ferrari, que es una escudería como Dios manda y que tiene posibilidades y ponemos a Alonso como excusa.

sábado, 13 de noviembre de 2010

Padres postizos

De vez en cuando me sale por ahí algún padre postizo o alguien que cree que soy la hija de alguien a quien conoce. El caso más extraño fue en Berlín, cuando un señor con acento italiano se me acercó y me preguntó en español cuántos años tenía y cómo se llamaba mi madre, porque conocía la existencia de una hija de mi edad en España. La historia completa está por ahí.

Hoy me ha salido un padre alemán. Resulta que hace un par de semanas me registré en busuu, una red social de aprendizaje de idiomas que ya he recomendado a mucha gente. Esta mañana he recibido un mensaje de un señor alemán de la edad de mi padre que empezaba (en alemán, claro) "hola hija mía, creo que todo te va muy bien y me alegro mucho". Le he preguntado de qué me conoce, aunque no me suena ningún alemán de esa edad.

Al final entre todos me van a crear una crisis de identidad.

miércoles, 10 de noviembre de 2010

Cosas que pueden pasar en un día en un periódico local

1.- Un estudiante de una universidad cercana viene, curriculum vitae bajo el brazo y con más miedo que vergüenza, a postularse como becario. Como no podría ser de otra manera, le cotilleamos el CV en cuanto se larga.

2.- Uno de los personajes con los que compartimos oficina (en el local estamos nosotros y una productora) recibe unas rosas. No nos ha dicho de quién eran pero posiblemente de alguien que quería hacerle la pelota. Como bien ha dicho mi jefa, "manda huevos que, en una oficina llena de mujeres, el primero en recibir flores sea un tío". Al rato ha llegado un mensajero con un vídeo pero las coñas sobre el contenido del segundo paquete no han podido ser contenidas.

3.- Un redactor de Telecinco ha llamado preguntando por Nadiuska, aquella actriz del destape que ahora sufre esquizofrenia. Se dice que la han visto por la zona y han pensado que lo mismo nosotros sabíamos algo de ella. Intrigados, y tras hacer cábalas sobre cómo será esta señora ahora (con más años, más arrugas y las tetas por la cintura), hemos buscado en Google y hemos leído que estuvo internada por esquizofrenia y que se la ha visto últimamente por Guadalajara. Creo que han confundido Guadalajara y Guadarrama.

4.- Nuestra impresora está como una regadera. Le he dado a imprimir una de mis páginas y ha salido una página de la otra redactora. Luego mi jefa le ha dado a imprimir una de sus páginas y ha salidio una página mía. No sé de qué se queja, si hoy le hemos puesto tóner nuevo y todo.

jueves, 4 de noviembre de 2010

El día más largo

Mi amiga Blanca superó el martes su primer día de gimnasio. Yo me enfrenté ayer a un día muy largo, que empezó con una convocatoria de prensa en un Ayuntamiento y terminó en la piscina, donde por fin pude unirme a mi nuevo grupo (que sospecho que con una clase ha tenido suficiente para odiarme).

A diferencia de mi amiga la vaga, yo sí soy capaz de hacer un calentamiento de 200 metros en 5 minutos. O al menos lo era la última vez que fui a la piscina, allá por el mes de mayo. Bueno, lo del mes de mayo no es del todo correcto, porque entre un curso de Premiere, mi ya más que conocida piña en el Metro y viajes varios (a Berlín y Estados Unidos), lo cierto es que me tomé el curso pasado con mucha calma y fui a clase más bien poco.

Entre el absentismo, las dos semanas de gastronomía estadounidense, la contusión de la espalda y los seis meses que llevo sin nadar (aunque en verano bajé un par de ratos a mi piscina) no me han ido nada bien. Ya no soy capaz de hacer el camino entre el andén del Cercanías y el andén de la línea 3 de Metro en Sol del tirón a mi ritmo habitual y he descubierto que hay zonas del cuerpo que también pueden ser blandas. Sólo me faltan los masajes y la dieta de cerveza para sentirme como una ternera kobe.

Volviendo atrás, el día empezó con una rueda de prensa en un ayuntamiento. Se conoce que nadie quería ir, así que agarraron a la concejala más borde que tenían, le dieron un papel para que lo leyera (y lo leyó palabra por palabra sin levantar la vista) y cuando le pareció que los periodistas ya habíamos hablado suficiente con los que realmente pintaban algo en todo aquello, decidió dispersarnos de una manera muy poco elegante.

Concejala con cara y voz de controladora jefa de parkímetros - Bueno, pues... Ah, ¿pero estáis hablando?
Laura - Ya no ¬¬

Así que apagué mi grabadora y me fui a la redacción a transcribir lo que leyó la señora concejala y lo que me habían contado las dos personas a las que me dejaron entrevistar y a escribir un reportaje muy bonito pero que consumió gran parte del día. Al menos la página va firmada como contenido propio, que ya es más de lo que hago normalmente. Como se pierde tanto tiempo cubriendo actos, terminé la otra sección echando leches y me fui lo más pronto que pude de allí para llegar a la piscina.

Después de esperar el autobús durante un rato más que considerable (y en una parada para la que no encontraron mejor sitio que detrás de unos cubos de basura) llegué a la piscina con tiempo de sobra y decidí ir a enredar a mi ex-profe y ya de paso que me contara en qué grupo me iban a poner.

Como era mi primer día después de mucho tiempo, decidí no forzar. Antes de empezar le expliqué a mi nuevo profe que llevaba sin nadar desde mayo (por si acaso). Cuando terminé el primer ejercicio el profesor me recibió con un "¿has terminado ya, Lauri?". Genial, parece que aquí también voy a ser la niña (como en ruso, donde ya me he quedado con el nombre de "niña Laura"). No es que me moleste pero luego hay gente que pregunta si soy mayor de edad o qué estudio y se extrañan cuando no contesto lo que esperaban.

Yo creo que al nuevo profe no le han explicado cómo era mi antiguo grupo. También creo que llegué al grupo dando el cante, sobre todo cuando el profe estaba explicando el siguiente ejercicio (que yo había empezado hacía unos 50 ó 100 metros) con un "lo que está haciendo Lauri". Y también creo que uno de mis compañeros ya me odia pero es culpa suya por intentar seguir mi ritmo teniendo 30 años (y unos 40 kilos) más.

Y tras este día tan interesante cogí finalmente el autobús de vuelta a casa a las 9 de la noche.

jueves, 28 de octubre de 2010

¿Community qué?

El pequeño periódico para el que trabajo desde hace nada planea una gran reforma. Tan grande que aún no tengo claro cómo ni con qué personal pretenden hacerla pero de eso que se encarguen los responsables, que para algo ganan más que yo. Como proponer ideas es muy bonito, a la mínima se lían la manta a la cabeza.

El caso es que han contratado a un nuevo director. Bueno, no sé por qué digo "nuevo", si desde que estoy aquí no había (ni tampoco tengo constancia de que lo hubiera antes) y la que manda es la jefa de redacción. En fin, que han contratado a un director. No me da muy buena espina porque así, de entrada, se parece al jefe de The IT Crowd. Pero al primero no, al segundo (sí, el que acosa a Jen). Entre eso, un par de comentarios que hizo el día que vino a presentarse y algo que le contó a mi jefa un antiguo compañero, ya es suficiente para que todos los warning estén encendidos en la redacción.

El caso es que la reforma se acometerá a partir del 1 de diciembre. Aún no se sabe qué pasará con mis dos secciones pero lo único seguro es que una me la van a quitar. Me da mucha penita porque es mi sección preferida. Y no, no tiene nada que ver con las procesiones, eso fue sólo una vez porque no tenían a quien mandar. Y porque ya que salía a una presentación en un ayuntamiento, aprovechaba el viaje y el fotógrafo.

El señor éste nuevo ha venido y me ha mandado deberes para el puente. El martes tengo que enseñarle los perfiles de Facebook y Twitter, saber qué leches es y cómo se utiliza Ivoox y crear un canal en YouTube. El lunes voy a venir a currar como una pringada, igual que todo el personal de la redacción, pero se conoce que este señor ya ha decidido que él hace puente que para algo es el que manda.

A partir del 1 de noviembre, seré menos redactora y más community manager, que es una expresión muy bonita para decir "persona que se pasa el día en feisbuc y tuiter".

miércoles, 27 de octubre de 2010

Cuadrando horarios (vol. III): final feliz

Pues sí, al final conseguí el ansiado cambio de horario en la piscina. Por el camino ha habido algunas bajas pero el objetivo fundamental está conseguido: tener alguna actividad que me permita desconectar después del trabajo y recuperar la forma física que perdí después de una aparatosa caída en el Metro (como las señoras mayores) y una inmersión de dos semanas en las costumbres gastronómicas estadounidenses. Sólo he tenido que sacrificar un mes, todos los viernes a partir de la semana que viene y a mi profe de hace muchos años, que no había hueco en su clase.

Lo de sacrificar un mes se podría haber evitado organizándose un pelín mejor. Pero sólo un pelín, tampoco es necesario un esfuerzo sobrehumano, basta con reducir un poco la burocracia. Me explico: los cambios no se pueden pedir hasta que no haya empezado el curso y no son efectivos hasta el mes siguiente de haberlos pedido. Esto quiere decir que tú pides el cambio cuando ya están todos los grupos organizados, aunque lo sepas desde mucho tiempo antes, con lo cual cabe la posibilidad de que nadie necesite la hora que tú dejes y estés esperando hasta el infinito. Eso por una parte. Por otra parte, da igual a qué altura del mes te concedan el cambio, porque no podrás entrar en el grupo nuevo hasta el mes siguiente, lo que significa que, si pides el cambio el primer mes, te incorporas un mes más tarde (y, por la misma lógica aplastante, si pides el cambio el último mes no te lo dan hasta la temporada que viene).

El tema de sacrificar los viernes se puede soportar. Total, con las clases de ruso de los sábados por la mañana ya estaban perdidos. Reconozco que hay que tener mucha moral para madrugar un sábado e ir a que te expliquen qué diferencia hay entre un verbo perfectivo y uno imperfectivo, que muchas mañanas me encuentro a más de uno con gafas de sol y andando en zig-zag recién salido del after. Ahora no sólo madrugo el sábado (mejor que nadie sepa a qué hora me levanto), sino que, además, llego a casa pasadas las 21:00 y apestando a cloro, lo que implica mandar la tarde a hacer puñetas.

Por lo menos los viernes no trabajo (ni madrugo), que el periodismo es así de raro para estas cosas.

sábado, 23 de octubre de 2010

Blog Action Day: más vale tarde que nunca

Al igual que el año pasado, quería participar el en Blog Action Day. El tema escogido fue el agua y mi voto fue uno de los que contribuyeron a la elección del tema pero estas dos últimas semanas han ido demasiado cargadas de obligaciones, así que al final se me pasó el evento. Como ahora tengo un ratillo (después de mandar en menos de 24 horas más candidaturas de empleo que en dos meses), aprovecharé para cumplir con la causa.

No hace flata que explique la importancia del agua para la vida. Todos sabemos que es algo necesario, que estamos compuestos por un alto porcentaje de esa sustancia y que un ser humano puede aguantar más tiempo sin comer que sin beber. Estamos tan acostumbrados a tenerla en nuestra vida diaria que creo que no valoramos el agua lo suficiente. Basta con abrir el grifo para darse una ducha, beber o simplemente refrescarse, como ya contó María en su post (también tardío) para el Blog Action Day.

No apreciamos suficientemente el agua porque, salvo quee por alguna razón haya un corte, tenemos un acceso prácticamente ilimitado a este recurso. Pero ¿te imaginas volver a casa y no poder darte una ducha? ¿O tener que recorrer largas distancias cada día para ir a por agua? ¿O que el agua a la que pudieras acceder no fuera potable?

Por suerte, el agua se ha convertido en algo normal y cotidiano y nos planteamos que nos pudiera faltar pero, aún así, estamos concienciados con el ahorro de este recurso. Según los datos del Canal de Isabel II, durante los últimos años hidrológicos los madrileños hemos frenado el consumo de agua. Parece que por fin estamos aprendiendo a compartir algo que, al fin y al cabo, es de todos.

(ya está, ya he cumplido)

viernes, 22 de octubre de 2010

En las últimas 24 horas...

... se ha roto una silla mientras yo estaba sentada encima, he detenido una escalera mecánica (de bajada, para más señas), un conductor de metro ha parado y ha vuelto a abrir las puertas porque bajaba más gente al andén y mi madre ni me ha preguntado qué ha pasado en el trabajo para llegar a casa tan tarde para no perder el hilo de Águila Roja.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Resumen de la semana

Si es que se me acumulan los temas. Quería hablar de mi visita a la pequeña frikitienda que hay cerca del trabajo. Todos los días paso por delante pero nunca entro ni miro porque sé que ahí dentro hay muchas cosas que me gustarían. Antesdeayer mi jefa me preguntó si la acompañaba a la tienda a por una camiseta que había encargado para su hermano ("Romani ite domum") y mientras esperábamos a que nos atendieran nos dedicamos a merodear entre los libros. Conclusión: todo lo que me gustaba tenía un precio mínimo de 34,95€, a excepción de un llavero de Jack Skellington. Otra vez será. Eso sí, a mi jefa le dieron este ticket tan simpático:

Y así pasó el día y llegamos al martes, cuando nos quedamos sin maquetador porque tiene gripe, que además le ha atacado al estómago. Supongo que se pasaría el día en casa con fiebre y vomitando, porque el lunes ya estaba para el arrastre. La diseñadora de publi ocupó su lugar pero la pobre no tiene demasiada experiencia con el Quark, así que ayer fue un día muuuuuy largo. Tan largo que llegué a casa a las 21:00 cuando se supone que no debería salir más tarde de las 18:00 (lo que implica llegar a casa a las 19:30) salvo catástrofe. Además pillé un atascazo en la A6 y el autobús olía a chamuscado. Sólo me faltó que el bus reventará allí mismo para tener el día completo.

Hoy ha sido más de lo mismo, sólo que sin atasco y el clima y la luz del Sol permitían ver con total claridad la capa de mierda que se ciñe sobre Madrid. No sé a vosotros pero a mí ver una franja marrón grisáceo en la parte baja del horizonte no me inspira confianza. Me inspira otras cosas pero confianza, precisamente, no. También he tenido problemas con una noticia fantasma, que estaba en los programas culturales que me mandaban por mail, aparece si la buscas en Google pero resulta que si intentas acceder desde la web de los Teatros del Canal te dice que naranjas de la China. Pues muy bien. A las seis de la tarde, con todo terminado a falta de que los fotógrafos oficiales de la presidenta de esta nuestra Comunidad (de Madrid) terminaran de retocar a Espe con Photoshop y subieran las imágenes, me dicen que, por si acaso, me cargue la noticia principal de la página de cultura y escriba otra. Menos mal que el domingo hay una representación de Aída (que, por cierto, cuesta lo mismo que V de Vendetta: 35 euros), que si no ya me contarás de dónde saco contenido a esas horas para llenar tres columnas.

Todo eso sin contar que una mujer que usa una Powerbalance ha llegado a ministra de Sanidad. Quizá sea lo que me haga falta para poder mejorar en la vida, una Powerbalance. Es la única explicación que se me ocurre, porque está visto que los idiomas me están sirviendo de poco.

Y así estamos. A ver si puedo largarme a mi querido Berlín ya, que la capa de mierda que cubre Madrid empieza a darme miedo. Y Berlín otra cosa no pero al menos está limpio y la gente no usa Powerbalance.

miércoles, 13 de octubre de 2010

Souvenirs

Hacía tiempo que no recibía souvenirs pero los de la cosecha de 2010 son dignos de mención. En mi casa tenemos algo llamado "la caja de los pongos", donde guardamos todos los souvenirs de años pasados que, de lo horribles que son, han caído en el olvido. Yo soy más de alinearlos en alguna estantería pero supongo que cuando me quede sin sitio también acabarán todos metidos en una caja (y picándose por las noches a ver cuál es el más feo).

Pero los souvenirs de este año no son del tipo "pongo" (como todo el mundo sabrá, el origen etimológico de la palabra se encuentra en la frase "¿y esto dónde coño lo pongo?"). Bueno, quizá uno de ellos sí, así que los dos souvenirs recibirán los nombres de "pongo chino macabro" y "da igual, son todos europeos".

Pongo chino macabro
Un amigo estuvo en China y volvió con la maleta llena de trastos. A mi cónyuge y a mí decidió comprarnos lo mismo porque, según nos dijo, cuando vio los regalos en cuestión se acordó de nosotros y le parecieron perfectos. La verdad es que, si no sabes lo que es, el regalo es mono ¿verdad?

Ahora viene cuando te dan la explicación: es un atáud y tienes que ponerlo al lado de tu cama porque "a partir de cierta edad" (palabras textuales del regalador, que sólo es unos meses más viejo que yo) trae buena suerte. Po' vale.


Da igual, son todos europeos
Como mis padres se quedaron sin vacaciones por el ingreso de mi abuela materna y el posterior ingreso de mi tío paterno en sendos hospitales, aprovecharon un momento de estabilidad médica de mi tío (aún hospitalizado) para irse de puente a Orihuela, provincia de Alicante (donde nació Miguel Hernández, aprovechando que estamos de centenario). Después de comprarse chuminadas varias (sobre todo trapos y zapatos), se dieron cuenta de que no habían comprado nada a su única hija, cuyo cumpleaños fue hace unos días y que tampoco ha recibido ningún regalo por su reciente cuarto de siglo.

Como mi padre es muy apañado, se fue al kiosco de prensa y me compró un periódico y una revista. Cuando mis progenitores volvieron a casa me dijeron "te hemos traído dos periódicos en alemán". Obviando las evidentes diferencias que existen entre periódicos y revistas desde un punto de vista periodístico, estético y formal, no están en alemán, sino en inglés (la revista) y en algo que creo que es sueco (el periódico).


Un día de estos tengo que hacer un post de merchandising absurdo, que los post-it redondos y el kit de sudokus pueden dar mucho juego.

viernes, 8 de octubre de 2010

Balance

Parece que llegadas ciertas fechas es casi obligatorio hacer balance de lo que uno ha hecho en la vida y de lo que queda por hacer. Pues nada, haremos un par de listas.

En 25 años...
  • He aprendido dos idiomas (inglés y alemán) y un poco de otro (ruso)
  • Me he sacado dos licenciaturas (aunque es trampa, porque la uc3m me hacía 2x1)
  • He estado en Portugal, Francia, Italia, República Checa, Hungría, Alemania, Inglaterra y Estados Unidos, no necesariamente por ese orden (ya sé que Ruth me gana en el cómputo de países visitados)
  • He hecho el Camino de Santiago (200 km desde Ribadeo con La Vaga) y la Ruta 66 (unos 4.000 kilómetros desde Chicago hasta Los Ángeles, y otros 2.000 extra que incluyen una excursión al Gran Cañón, un desvío para ir a Las Vegas, una visita a Laguna Seca y un par de días en San Francisco)
  • He tenido 14 trabajos, contando el actual
  • He robado una jarra de medio litro del Oktoberfest de Alcalá de Henares (lo pongo entre mis logros porque, de todos los que estábamos allí, fui la única que sacó una jarra)
  • He aprendido a utilizar Photoshop, Avid, Premiere, InDesign, Illustrator, Dreamweaver y, por supuesto, QuarkXPress. Sólo me falta el After Effects.
  • He salido en un corto (era un trabajo de clase y no diré cuál porque hay lectoras habituales implicadas)
  • He tenido esguinces en los dos tobillos, una fisura en el brazo y otra en el tobillo (hechas al mismo tiempo), rotura del radio del brazo izquierdo, una torcedura de muñeca, una sobrecarga muscular (durante el Camino de Santiago, concretamente) y una contusión en la espalda.
  • He vivido unos meses en Berlín (y creo que no he sido capaz de volver a adaptarme a Fuenlabrada)
  • He aprendido a cocinar pollo al curry
  • Me han enseñado a trazar curvas
  • He visto las 11 temporadas de Frasier

En los próximos años quiero...
  • Terminar de aprender ruso
  • Aprender a usar After Effects y a editar audio
  • Sacarme la licencia de submarinismo
  • Volver a Berlín (esperemos que definitivamente o al menos por un tiempo largo) y poder ver el centro de la ciudad completamente reconstruido (es decir, sin andamios ni telas ni vallas de obra)
  • Encontrar un trabajo estable (a ser posible, que permita cumplir el punto anterior)
  • Ver todas las pelis y series de mi lista de "para luego"
  • Leer todos los libros de Pratchett (además, ayer mi jefa me dijo que hasta que no me los acabe todos no me deja leer otra cosa)
  • Ir a un festival de cine (Sitges, por ejemplo)
  • Aprender a hacer cócteles
  • Viajar a Japón y a Rusia

miércoles, 6 de octubre de 2010

Frustración

En teoría, este post se iba a titular "El contrato" y, en teoría, iba a ir sobre burocracia y sobre la manera absurda en que la empresa ha gestionado los contratos y ha pagado las nóminas. Hasta tenía un final feliz en el que todo cuadraba y todos nos íbamos a casa con nuestros contratos y nuestros sueldos. Pero sólo en teoría, porque cuando he salido de trabajar y me he sentado en el autobús era la viva imagen de la frustración.

No tengo por costumbre hacer post serios, soy más de cosas absurdas. Lo cierto es que el día había empezado un tanto absurdo, incluyendo un alcalde serrano (serrano de sierra, que en este caso el adjetivo tiene poco que ver con el físico del susodicho regidor) trajeado con un tajo de cuchilla de afeitar mal (pero muy mal) disimulado en un acto de ¿presentación? (por llamarlo de alguna manera) improvisado a última hora y con prisas. También había un abono extraño en mi cuenta corriente (en este caso "abono" podría estar relacionado con el significado menos agradable de la palabra, porque la cantidad era una auténtica mierda). Luego ha venido un señor empresario un tanto rural con los ansiados contratos y la cantidad que faltaba del abono bancario (¿a qué ahora véis la palabra "abono" con otros ojos?) y todo ha tenido un final feliz.

Entonces, ¿qué ha pasado en ese intervalo de tiempo entre la firma del contrato y la llegada al autobús? He llegado a la conclusión de que la frustración es como cuando incubas un virus, que tú estás tan estupendamente y de pronto te ves mareado y de rodillas ante el wáter de tu casa. Bueno, no siempre, a veces no te da tiempo a llegar al excusado o no estás en casa. Pues a mí me ha pasado algo así. De pronto, mientras escribía el texto correspondiente sobre el alcalde con tajo de afeitado en la cara en un acto montado así de cualquier manera, me he bloqueado y he empezado a sentir una especie de dolorcillo de cabeza. Aunque he tardado un webo en terminar la página en cuestión, he conseguido terminar todas mis tareas a una hora prudente pero últimamente siempre ocurre algo que me obliga a estar más tiempo en el trabajo y hoy no iba a ser una excepción. Conclusión: he salido del trabajo a las 19:20, cuando se supone que mi jornada termina a las 17:00.

Cuando he salido, he pensado en mi escueta nómina, he recordado las condiciones del contrato y he sido consciente de la hora que era al llamar a mi casa para decir que ya salía de allí, me he venido abajo. La generación mejor formada de España se está pudriendo en trabajos de mierda muy por debajo de sus posibilidades y en las colas de lo que antes se llamaba Inem. Ejemplo, yo misma: dos licenciaturas (vale que no son física y ciencias exactas pero son dos), cuatro años de experiencia, inglés (B1), alemán (B2) y ruso (A2, después de haber pasado el A1 con un 94% de aciertos). Nuestro paro subió un 6% en septiembre, mientras que el de los "adultos" sólo subió un 0,6%. Con este panorama es difícil sentirse gratificado, no es por nada. En todo esto iba pensando mientras miraba a través de mi reflejo en un autobús casi vacío.

Y así, niños, es como funciona la frustración. Otro día explicaré el autoengaño (cuando tenga un ejemplo que venga a cuento).

viernes, 1 de octubre de 2010

Cuadrando horarios (vol. II): burocracia piscinera

Como instituciones públicas que son, las piscinas municipales también tienen sus detalles burocráticos absurdos. De hecho, ahora mismo me veo envuelta en un proceso burocrático que no sé ni cómo ni cuando llegará a su fin.

El tema es que, con mi nuevo medio-trabajo, no puedo ir a la piscina en el horario que he tenido durante los últimos 9 años, de 17:00 a 17:45, puesto que salgo como muy pronto a las 17:00 y no precisamente cerca de la piscina. A primeros de septiembre pensé ingenuamente que esta gente era algo organizada y quería tener los grupos hechos antes de que empezaran las clases en octubre. Y fui a pedir el cambio. Como ya lo conté y no me apetece repetirme, haré un breve resumen: fui, no había nadie, una señora muy maja llamada Maite me hizo el favor de resolverme el problema y me dijo que volviera el 1 de octubre. La historia completa (para quien esté muy aburrido y quiera leerla) está en este post.

Ayer le pedí un justificante a mi jefa para poder hacer el cambio hoy, 1 de octubre, que es la fecha que me dijo Maite. Como la otra vez no tenían muy claro si el cambio era en administración del Patronato Municipal de Deportes o en administración de la piscina, he llamado por teléfono antes y así me ahorro cruzar toda Fuenlabrada. Si algo he aprendido con tanta burocracia es a evitar las rutas turísticas nos guiadas de una ventanilla a otra y los viajes inútiles.

He buscado el número del PMD en la web del Ayuntamiento (ojalá las de los ayuntamientos de la sierra estuvieran la mitad de organizadas; algún día las analizaré) y he llamado. Me ha salido el típico contestador de "Ha llamado a" y "para hablar con xxxx pulse 1". Allí me han dicho que si es con justificante se puede hacer el cambio pero que tendría que ser en la piscina y me han dado el teléfono de la piscina. De hecho, me han dado el número dos veces, porque la amable señorita que me ha atendido me lo ha dado mal. Se nota que acaban de volver de vacaciones, porque aún no estaba quemada.

He llamado a la piscina y no me lo han cogido. Por si acaso, he repetido la operación marcar-llamar dos veces pero el resultado ha sido el mismo. Hummm, qué extraño: en la web aparecen dos números de teléfono de la piscina municipal. Vamos a probar con el segundo a ver si... Sí, me lo han cogido ¡bieeeeen!

¿Qué pensabáis, que iba a ser todo tan sencillo? Pues no. Vamos primero con la parte buena: como tengo justificante, me dejan pedir el cambio. Ahora vamos con la parte tonta: las clases empiezan la semana que viene y administración debería abrir el día 6 pero no lo van a hacer, porque van a abrir el día 13. Han decidido que tienen mucho trabajo y por eso van a abrir más tarde. No sé yo qué lógica habrán seguido para llegar a esa conclusión pero aún tengo que esperar casi dos semanas para pedir el cambio. Ahora bien, yo sólo puedo ir los viernes y mi madre no está muy por la labor de hacerme recados, aunque siempre es la primera en pedírmelos. Bueno, pues esta vez se tendrá que aguantar y hacerme el favorcillo de ir el día 13 por la tarde a pedir el cambio de horario con el justificante que me ha dado mi jefa. No sé si, ya de paso, decirle que el curso pasado perdí el carnet y darle también una foto para que me den el carnet nuevo.

Lo malo no es que tarden dos semanas en decirme si me dan el cambio o no, es que, en caso de que no me dejen cambiarme, a mediados de octubre ya es demasiado tarde para meterme en otra piscina o en un gimnasio y tendría que esperar a noviembre para empezar cualquier otra actividad física controlada. Teniendo en cuenta que desde que me hostié en el metro, allá por febrero, apenas he hecho ejercicio, os podéis imaginar como está mi pobre espalda. Aunque bueno, leí el otro día que John F. Kennedy también tenía dolores de espalda e iba todo el día ciego de calmantes y miradle, llegó a presidente de Estados Unidos (aunque luego se lo cargaron y ahora su hija es la señora de Schwarzenegger). Además del problema de salud están los temas estéticos porque, como diría mi amiga Hell's Tea, se me está poniendo el culo en panavisión.

miércoles, 29 de septiembre de 2010

29-S

Sí, ya sé que el título no es nada original pero es lo que hay. Yo, por mi parte, estoy en el curro, como cada día. Me da igual, llamadme todo lo que os dé la gana, porque estos son mis motivos para venir hoy a trabajar:
  1. Si quisiera hacer huelga, la tendría que haber hecho ayer, porque trabajo en prensa diaria. Por si alguien aún no lo sabe, la prensa escrita diaria hace la huelga el día antes para que el día "de pararse" no haya periódicos en los kioskos.
  2. Creo que la idea de la huelga llega mal y tarde.
  3. Los primeros que deberían aplicarse el cuento de "Así NO" son los sindicatos. Últimamente, se han cubierto de "gloria" y mejor será que no cuenten conmigo para que parezca que hacen algo útil.
  4. No me queda muy claro cuál es el motivo real de la huelga. La reforma laboral no me sirve de excusa por dos razones: a) ya está aprobada; b) antes del verano, cuando se decidió que la huelga sería el 29 de septiembre, no se sabía si la reforma laboral se aprobaría ni cómo sería el texto definitivo.
  5. En el momento en que los sindicatos dejan de estar al servicio de los trabajadores para estar al servicio de sus propios intereses económicos, algo falla. Ejemplo: la huelga de funcionarios se cambió de día porque los sindicatos recibieron una inyección considerable de pasta. Si no me defienden porque prefieren defender sus bolsillos, que no me pidan ayuda. Lo peor de todo es que se enrabietarán al ver que nadie sigue la huelga y se dedicarán a dar por culo y a extorsionar, con lo cual, perderán aún más credibilidad de la poca que les quedaba.

viernes, 24 de septiembre de 2010

Procesionando

El otro día, salí brevemente de la redacción (lo que es salir del edificio, cruzar la calle y entrar en otro edificio) para hacer una noticia de cultura sobre una maqueta. Eso sí, la maqueta tenía trenes que se movían. Hoy, que estamos en cuadro porque una compañera (somos tres redactoras) está en Navarra, me ha tocado ir a una rueda de prensa sobre el tema más insulso que pueda imaginar la mente humana y, después, al pueblo de al lado, del que no había oído hablar hasta que entré en el periódico.

Resulta que este pueblo estaba en fiestas. Y, como todo pueblo en fiestas, saca a la virgen en procesión. Sí, amiguitos, me han mandado a cubrir una procesión. Y no iba yo sola, llevaba fotógrafo. La verdad es que el fotógrafo tenía más que hacer que yo, porque para escribir una noticia corta sobre que los habitantes del pueblo X han sacado a la virgen de Y en procesión con motivo de las fiestas patronales no hace falta irse hasta allí.

El caso es que he terminado cruzando la procesión desde atrás hacia adelante, en varios intentos fallidos de no perder al fotógrafo. Es lo que pasa cuando tu compañero es un chaval que si separara la ropa oscura y la blanca tendría que poner una lavadora sólo con calzoncillos y calcetines de deporte el día que tocara lavar blanco. En el proceso, varios señores me han empujado y casi me como un lirio cuando una señora me ha agredido (sin querer y por no mirar a su alrededor) con un ramo de flores que, sospecho, iba destinado a la posterior ofrenda floral a la patrona del pueblo.

También he intentado adelantar sin éxito a un voluntario de Protección Civil y he desistido. Por fortuna, he visto a dos señores trajeados que se abrían paso entre la multitud (bueno, lo que se considera "multitud" en un pueblo de 11.000 habitantes) y los he seguido, hasta que he conseguido salir de la procesión, adelantarla y esperar tranquilamente a que la patrona, el cura, la banda militar y toda la comitiva de señores trajeados, niños con globos de Bob Esponja y señoras de traje-chaqueta y pelos cardados llegaran al final del recorrido.

Allí he reencontrado al fotógrafo, que me ha dicho que él pasaba de estas cosas y que volvíamos a la redacción, que ya había tenido suficiente procesión. Normal, al pobre le tocó tragarse también la misa del otro día en El Escorial con Rouco y la señora presidenta.

Ah, se me olvidaba mencionar que para ir a la presentación chorra y a la procesión he tenido que entrar una hora antes de lo normal y que, como sólo éramos dos redactoras, he salido tres horas tarde. No sé ni cómo he podido llegar a casa.

viernes, 17 de septiembre de 2010

Otra de burocracia

Llevo bastante tiempo preguntándole a mi jefa cuándo me van a hacer el contrato. Hasta que el miércoles, por fin, llamaron de la gestora para pedir mis datos y los del nuevo fotógrafo. Me resultó raro que pidieran tan pocos datos pero pensé que lo mismo mi jefa le había mandado alguno de los que vienen en mi CV.

El jueves volvieron a llamar para pedir número de la Seguridad Social y número de DNI. Ya me parecía raro que no los hubieran pedido el día anterior. Empiezo a preguntarme qué método de trabajo siguen en esa gestora.

Hace un rato, me ha llamado un número que no conocía. La persona que me llamaba era de la gestora y llamaba para pedir mi fecha de nacimiento y mi dirección. Y yo me pregunto, ¿no me podrían haber pedido, al principio de los tiempos, una fotocopia del DNI y otra de la tarjeta de la Seguridad Social?

Se ve que una de las máximas de cualquier trabajo burocrático es "si puedes hacerlo en una semana, no lo hagas en un día".

martes, 14 de septiembre de 2010

Cuadrando horarios (vol. I)

El viernes que, como ya sabréis todos, es mi día libre, aproveché para ir a la piscina a pedir el cambio de horario de las clases de natación que retomaré en octubre. Una compañera intentó cambiarse el año pasado y le dijeron que no, que una vez empezado el curso te aguantabas con el grupo que te hubiera tocado. O algo así le entendí. El caso es que yo necesito imperiosamente cambiarme de horario, porque tengo las clases los martes y jueves a las 17:00 en Fuenlabrada y se supone que salgo de trabajar a las 17:00 en Villalba (o Collado Villalba, que luego mi jefa me regaña por escribir sólo Villalba). Aquí surgen dos problemas:
  1. Aún no se ha inventado el teletransporte para trasladarse al instante desde el punto A (Villalba) al punto B (Fuenlabrada) en vez de tardar hora y media utilizando diversos transportes de ésta nuestra Comunidad (de Madrid).
  2. Aunque existiera el teletransporte, lo de salir a las 17:00 es en teoría porque, como mis lectores periodistas ya sabrán, en prensa se sale cuando termines. Y punto. Da igual que sea una hora antes (que no suele pasar) o dos horas después (que ya es algo más normal).
Es decir, que, sin un horario fijo, a ver qué leches les cuento yo a los señores de la piscina municipal. Hice mis cuentas y lo mejor era cambiarse a miércoles y viernes a las 19:00, así al menos me aseguro un día a la semana y los miércoles que todo vaya bien y no salga tarde. Y a la piscina que me fui, dispuesta a contárselo a quien me quisiera escuchar.

Después de un buen rato andando (porque no me apetecía esperar al autobús), llegué allí y me encontré con un señor jubilado y dos yonkis que estaban esperando al autobús y con la puerta de entrada cerrada. La puerta del aparcamiento sí estaba abierta, así que entré por allí y me encontré con un señor muy majete que me preguntó qué quería y me llevó dentro a hablar con una tal Maite, que me explicó que lo que tengo que hacer es pedir un justificante y llevarlo el día 1 de octubre, aunque no sabe si me atenderán, porque no es horario de oficina, ni si me querrán coger el justificante y cambiarme el horario, porque desde el año pasado no se hacen cambios.

Por cierto, aún figuro en las listas del paro porque todavía no he firmado el contrato.

miércoles, 8 de septiembre de 2010

Carta del señor INEM

Mientras volvía a casa, no sabía si hablar de mi primera semana completa de curro, de los dos días que llevamos sin Internet en el trabajo o de las cosas curiosas que encuentra una todos los días en el transporte público. Y aunque las señoras que leen Crepúsculo dan mucho de sí e Internet es una herramienta indispensable en los medios de comunicación que necesitan continuamente teletipos, notas de prensa, convocatorias y otras fuentes de noticias para salir a adelante, al llegar a casa he encontrado dos cosas: la foto que pongo a continuación y una carta del Servicio Regional de Empleo.


La campaña en japo es curiosa pero cuando lo único que quieres es un ibuprofeno para olvidar la incomodidad de tu silla no tiene tanta gracia. La carta del señor INEM ya tiene algo más de miga. Resulta que, hace un mes o así, me llamaron de la academia donde hice los dos últimos cursos de parados para decirme que ya puedo recoger el título del segundo curso, que me acredita como parada (aún no he firmado el contrato) formada en Photoshop, Illustrator, InDesign, Dreamweaver, html y gestores de contenidos. Cosa rara que me llamaran para recoger el segundo título antes que el primero pero bueno, pensé ingenuamente que podría aprovechar para preguntar por el otro y, con un poco de suerte llevarme los dos a casa.

Hoy, al abrir la puerta de casa, he visto un sobre con la banderita de esta nuesta Comunidad (de Madrid) y mi nombre. Y la he abierto, claro. Dentro decían que ya podía recoger el título del primer curso. Pero... esto tiene que estar mal. Que no, que hay un error en la dirección, que no es el mismo sitio. Hay como unas cinco paradas de metro de distancia entre un lugar de recogida y el otro y sólo se puede ir a por el título de la carta por las mañanas de lunes a viernes. Esto quiere decir que tendré que usar uno de mis viernes (día que no trabajo porque el sábado no hay periódico) para ir de excursión a por los títulos. Entre eso y que tengo que ir a la piscina a cambiarme de grupo y pedir de nuevo el carnet porque lo perdí, creo que el viernes escogido va a ser poco provechoso.

martes, 31 de agosto de 2010

No voy a cerrar el blog

Vaya por Dios, ahora que ya tenía el blog decorado a mi gusto después de hacer miles de cambios en la plantilla. ¿Y todo esto a cuento de qué? Pues que se acabó el desempleo, aunque no la búsqueda de curro. Cuando cuente las condiciones todo el mundo entenderá por qué sería prudente seguir buscando.

Como dice mi padre, "el que no tiene padrinos, no se bautiza". Vamos, que lo que hace falta en estos tiempos para encontrar un trabajo, aunque sea de reponedor en la tienda de mascotas de lae esquina, son contactos (ampliar con información seria). Después de tanto tiempo en busca de el enchufe que me sacara de la cola del INEM, el mismo INEM me dio la solución. No, no fue una solución como la del Hell's Tea, aunque ya me gustaría que el señor INEM me diera un trabajo de lienciado con sueldo de licenciado. La solución estaba en los cursos para parados.

¿Bolsa de empleo de las empresas que hacen los cursos? Pues no, porque ahí sólo buscan programadores en Java y la sugerencia de mi madre de "pues vuelve al instituto haz el bachillerato de ciencias y métete a ingeniería informática" no me convence, aparte de que esta reorientación de mi vida laboral me haría perder siete años de mi vida. La solución vino por un profesor, que se enteró este finde de una oferta que quizá pudiera interesarme a través de un familiar que trabaja en un periódico local de la zona norte de Madrid. Pues sí señores, un enchufe de los de toda la vida.

Esta mañana he ido a hablar con esa persona en cuestión, que es igual que mi profe pero en mujer. Hemos hablado de mi curriculum, del periódico, de su fondo de pantalla (una foto de Jim Parsons / Sheldon), de zapatillas y de lo trillada que está la historia vampiros vs. hombres lobo y cómo en True Blood hicieron bien en desecharla antes de que acaparara la temporada 3. Vamos, que le he caído bien a la buena mujer. El caso es que el jefe supremo (ella es jefa de segundo grado) no estaba por allí, así que quedó en llamarme por la tarde.

Y así fue, a las 19:3o, con el tiempo justo para bajar al estanco, chuparme una cola de tres pares de narices que se extendía por la calle porque todo el mundo ha bajado a última hora a comprar el abono transporte, hacerme la tarjeta B3 (sí, B3, con lo que duele cada vez que compras el ticket mensual), preguntarle a la señorita estanquera si aceptaban tarjetas de crédito y largarme al metro a esperar en otra cola porque ahí no te piden que lleves 69 euros en efectivo para un abono transporte.

Total, que mañana tengo que presentarme allí a las 10:30 de la mañana para que me adoctrinen y me cuenten cuál será mi cometido. El trabajillo en cuestión es media jornada y cuatro días en semana, así que el sueldo, como es lógico, es proporcional al escaso tiempo que pasaré en la redacción. Con lo lejos que tengo que ir, casi voy a estar más horas en el transporte público que trabajando. Lo bueno es que podré seguir con esas extrañas colaboraciones por las que a veces me pagan (caso Cine Maverick, donde, entre noticia breve y noticia breve, a veces hago cosas más creativas, como Crepúsculo vs. True Blood) y a veces tengo que tirarme mucho tiempo dando la brasa y acosando por disntitas vías para que luego no me hagan ni puto caso (caso de un proyecto que hace tres semanas me tendría que haber pagado por una maquetación).

En fin, supongo que con apañar la cabecera del blog será suficiente.

lunes, 23 de agosto de 2010

Cuidado con las cartas de recomendación

Mi amiga que no es tan vaga lleva una temporada persiguiendo a nuestros antiguos profesores de la universidad en busca de una carta de recomendación para un máster. La carta en cuestión era tan cutre, que la mujer encargada de tramitar los papeles le dijo que mejor le escribiera otra, aunque fuera en español (la carta original estaba en inglés). Para darle ánimos a mi amiga que no es tan vaga, le hablé sobre la peor carta de recomendación que he recibido en mi vida que, sin decir cosas negativas, es tan cutre y está hecha con tal falta de interés que la mantengo oculta en un rincón virtual del que sólo ha salido para ser copiada y pegada a continuación:
Sus mejores cualidades: Grandes resultados, Buena calidad-precio, Puntual
“tasks: * office work: marketing, shipping, archive * preparation of exhibitions and fairs * production of visual art and contemporary art publications ("artist books") * website maintenance, internet research”
Pongamos las cosas en contexto: la recomendación viene de mi jefe de la beca Argo que tuve el año pasado. Teniendo en cuenta que él no me pagaba ni un sólo euro y que mis únicos ingresos (con los que milagrosamente conseguí sobrevivir) venían únicamente de la beca, a relación calidad-precio es cojonuda y los resultados inmejorables. Ese apartado, el de mis "mejores cualidades", tiene pinta de ser un menú desplegable con opciones preestablecidas, porque es lo único de la carta que está en castellano, idioma del que mi ex-jefe no tiene ni puta idea. El segundo párrafo no es más que un copy-paste de la descripción de la beca.

¿Y ya está? No, no está, porque semejante truño de recomendación tardó tanto tiempo en llegar a mí que ni recordaba haberla pedido.

lunes, 16 de agosto de 2010

El último proceso

Mi amiga Nuria (a la que no puedo enlazar porque no tiene blog) ha hecho un corto titulado El último proceso. Espero que no se extienda entre los jefes de recursos humanos innovadores, que bastante tenemos con las dinámicas de grupo. Aquí teneis la intro.

jueves, 12 de agosto de 2010

Más dinámicas de grupo

Este año sólo he hecho dos entrevistas (que para la ingente cantidad de ofertas a las que respondo y de CV que envío me parece una mierda) pero he llegado a la conclusión de que las dinámicas de grupo se han puesto de moda. No sé si realmente servirán para algo, aparte de alargar el proceso de selección. Si quieres ver la personalidad de cada candidato lo puedes hacer ferpectamente en la entrevista personal correspondiente. Pero allá ellos, se conoce que queda moderno decir que su departamento de RRHH hace dinámicas de grupo.

Ayer me tocó una en la que éramos 10 personas, entre ellas mi amiga que no es tan vaga). La empresa en cuestión ofrece un puesto de becario en Recursos Humanos y otro puesto de becario en Comunicación. El 70% íbamos para Comunicación. De esos 7, 6 ya estamos licenciados. De esos 6, 5 teníamos otra carrera o un máster. Sí, y estábamos en una entrevista para un puesto de becario. No está mal ¿verdad?

La dinámica de grupo consistía en la típica situación de discutir que no tiene una solución estándar, es lo que opine cada uno. Tan típica que la he buscado en Google y me han salido un montón de resultados. La historia en cuestión era ésta, sólo que en vez de ordenar los grados de culpabilidad había que decidir quién era el responsable de la situación. Como siempre, hay alguien que grita mucho y se intenta imponer, alguien que intenta quedar bien con todos, alguien que cambia de opinión 20 veces, alguien que no habla y unos pocos que razonan y exponen.

Después de la dinámica de grupo, había que rellenar el típico formulario de protección de datos y explicar por qué quieres trabajar en esa empresa y decir tres cualidades. Estuve tentada de poner "porque sois los únicos que se han interesado por mí en meses" pero hay que intentar decir algo positivo y no sonar desesperado.

En fin, ya veremos qué pasa.

lunes, 9 de agosto de 2010

Ruta 66: Braidwood (actualizado)

Después de haber pasado por Chicago, Estados Unidos no es como pensábamos los que nunca estuvimos allí ni como recordaban los que ya habían visitado otras ciudades. Ni las ciudades ni la ropa ni los coches. Además tenemos una maleta de menos.



Repito lo que dije en el post de presentación: ya sé que la calidad del vídeo (y sobre todo del audio) es una mierda pero también sé que mi cutrecámara mini-DV no da más de sí y que los rayos X del control del aeropuerto no son buenos para las cintas.

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Actualización: he arreglado un poco el audio (dentro de lo posible) y he puesto subtítulos.

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viernes, 6 de agosto de 2010

Vacaciones a mi manera

Lo sé, llevo dos semanas sin publicar nada. Me han pasado cosas pero de esas que quitan tiempo y no tienen chicha para un post. Concretamente, una mudanza interminable que todavía no ha terminado y el ingreso de mi abuela en un hospital, vuelta a la residencia, ingreso en otro hospital y traslado de nuevo al primer hospital. Si es que con 90 años ya no está para muchos trotes y ya se sabe que el calor afecta mucho a la tercera edad.

Como todo el mundo está de vacaciones y estamos en época de post de "me voy de vacaciones" o de relatos de escapadas de varios días, yo no voy a ser menos. Como ya me fui muy lejos y muchos días, voy a aprovechar para rescatar material inédito a la vez que aprendo a lidiar con el Premiere CS5 (nota para Hell's Tea: era eso o el iMovie porque no tengo Avid). Cuando tenga tiempo y ganas, extraeré un fragmento de todas las horas de vídeo que tengo grabadas y lo publicaré. Podéis verlo como otra forma de hacer una reposición de la Ruta 66.

Antes de que aparezca la primera entrega (en teoría el lunes), pido disculpas por la pésima calidad de la grabación. La cámara es mala y en interiroes da una calidad de mierda, además de que las cintas (sí, todavía uso cintas) se vieron sometidas a cambios bruscos de temperatura y pasaron por los escáneres de tres aeropuertos. Estoy segura de que tendré que repetir esta disculpa en todos y cada uno de los vídeos y aún así me caerán varias reprimendas por la calidad de la imagen y del audio.

viernes, 23 de julio de 2010

Migración

Cuando cambias de compañía, se llama portabilidad. Cuando cambias de prepago a contrato, se llama migración. Eso es lo que llevo intentando tres días sin éxito. Que a mis años aún siga teniendo tarjeta prepago se debe a que mi cuenta corriente no está para domiciliar recibos pero mi padre se ha ofrecido (no sin oponer cierta resistencia) a pagarme el consumo mínimo más bajo (9 eurillos).

Con esta idea, me dirigí a la tienda oficial más cercana de mi operador. Me dijeron que sí, que eso se podía hacer en el momento, y me dieron un catálogo para que escogiera teléfono mientras atendían a otros clientes. Una vez decidí que volvería a Nokia y esperé a que la señorita terminara de atender a los otros clientes, le comuniqué mi elección.

Señorita Rubia - Uy, pues esos se nos acaban de terminar. Pero no te preocupes, que en el reparto vendrán más.
Laura - ¿Y eso cuándo es?
SR - Mañana o pasado. Por si acaso mañana no han venido, pásate el viernes.
Laura: Vale

Ya es viernes y vuelvo a la misma tienda a preguntar. Me atiende otra señorita, también rubia, que me dice que aún no ha llegado, porque el reparto es lunes, miércoles y viernes a las 13:30. Son las 12:45, así que me tocará ir más tarde.

Vuelvo por tercera vez a las 13:50, por si los del reparto se han retrasado y porque esta gente cierra a las 14:00. Me vuelve a atender la segunda señorita rubia.

SR2 - Lo siento, no ha venido.
L - ¿No ha venido aún el reparto?
SR2 - Sí pero no traen ningún teléfono como el que tú quieres. Pásate el lunes, a ver si está.
L - Mejor te doy mi teléfono y me llamas cuando venga ¿vale?
Padre - ¿Y si te coges uno como el mío? Tendrías que pagar pero sólo son 29€.
L - Oye, pues sí. Perdona, ¿tenéis este modelo?
SR2 - Sí. ¿Prefieres éste?
L - Si me lo puedo llevar ya sí.
SR2 - Pues no, tendrías que volver en otro momento, porque hoy se nos ha caído el sistema y no te puedo tramitar la migración.
L - Entonces nada. Llámame cuando llegue el teléfono.

P (ya fuera de la tienda) - Se les cae el sistema toda la mañana y tienen detrás un cartel que ofrece soluciones informáticas. Como sea el mismo soporte técnico...

lunes, 19 de julio de 2010

Microrrelatos de verano

El otro día quedé con unas ex-compañeras de uno de los muchos cursos para desempleados a los que he asistido. Una de ellas se acordaba de algo de una película o de un libro según íbamos contando historias (sobre todo respecto a las historias de extraños inquilinos con los que compartes piso pero a los que nunca ves). Yo tengo otra cualidad: coger una situación real e inventar un desarrollo y un final alternativos. Gracias a mi abuela, voy a escribir un microrrelato de verano.

Room mate
Antonia estaba ingresada en un hospital madrileño. No es que estuviera especialmente mal, simplemente cosas del verano, que los cambios de temperatura afectan más una vez llegada cierta edad. El estado de sus dos compañeras de cuarto (nada grave), la hacía sentirse mejor, ya que en los hospitales tienen la costumbre de agrupar a la gente según la gravedad del asunto.

La mujer de enfrente era muy maja y había entrado antes que ella. A Eugenia, que así se llamaba, le iban a dar el alta esta mañana pero sintió un mareo (de nuevo el calor), y el médico decidió que se quedara un día más. La señora de la cama de al lado entró después que Antonia. Se llamaba María y una mujer pequeñita y gord que rozaba los noventa años. María llegó al hospital acompañada por su hija, una mujer mandona de pelo cardado que pasaba varias horas al día en la habitación.

Antonia observó que María estaba muy poco estropeada para la edad que tenía, sobre todo mentalmente. A pesar de ello, cuando sus familiares estaban allí de visita, María se hacía la ida, decía que estaba muy cansada, que no podía moverse y exageraba sus dolencias. Cuando la familia se marchaba, María volvía a estar sana por un roble. Antonia estaba algo mosqueada con esta compañera, ya que sospechaba que iba a dar problemas.

Un día, María cambió su táctica. Decidió que dormiría por el día y permanecería despierta por la noche, así no sólo preocuparía a su familia, también a las enfermeras y al médico. Antonia observó este comportamiento y, aprovechando una visita, previno a una de las nueras de María sobre la actitud de la anciana. Antonia tuvo cuidado de escoger a un familiar que parecía no creerse la actuación teatral de María.

Aún así, la nuera pasaba bastante del tema y no dijo nada a los demás. Quizá fuera lo más sensato, viendo cómo estaban todos los familiares de María, tan pendientes de la mujer, y teniendo en cuenta que la relación entre las dos mujeres nunca fue precisamente cordial. El problema es que esta molesta compañera seguía despierta por las noches, durante las que se dedicaba a llamar continuamente al personal del hospital y a gritar "me muero" cuando no acudían a ella.

Al tercer día, terminó la ola de calor y los médicos le dieron el alta a Eugenia esa misma tarde. Eso significaba que Antonia tendría que pasar la noche sola con María. No, desde luego que no. Ella no tenía por qué aguantar las impertinencias de una desconocida, por mucho que el sistema sanitario se empeñara.

A la mañana siguiente, cuando entraron las enfermeras del día después del cambio de turno, María estaba inmóvil. Preguntaron a Antonia si había notado algo raro durante la noche. "Lo siento señorita, yo estaba durmiendo".

miércoles, 14 de julio de 2010

Consecuencias del mundial (vol. II)

Podría escribir sobre el debate sobre el estado de la nación, que estoy escuchando ahora mismo porque soy una mujer culta y con estudios, pero la política en general y los discursos políticos en particular me dan mucha pereza. Ahora que ya se nos ha pasado la resaca futbolera (o eso parece), es momento de analizar las verdaderas consecuencias del mundial. Todo es muy bonito, todos nos queremos mucho, los anuncios de Cruzcampo son muy emotivos, nos hemos vuelto ñoños con Casillas y Carbonero... pero no nos engañemos, la felicidad es efímera. Así que, en este blog de servicio público y social, vamos a analizar las consecuencias directas del mundial.
  1. Crisis de identidad: a ver, gente, no "hemos" ganado nada. Que yo sepa, yo no he jugado ningún partido ni la FIFA me va a pagar un pastizal, por lo tanto, no he ganado nada. Sí, alegrémonos como aficionados al fúrgol, celebremos que el equipo por el que nos sentimos representados ha ganado la final. No le voy a negar a nadie una alegría en los tiempos que corren, pero que quede claro que no hemos ganado nada. Y sobre el "yo soy español español español", como ya ha dicho Hell's Tea, en mi DNI también pone que soy española y no lo voy pregonando. ¿Acaso antes no lo éramos? ¿O es que nos da vergüenza reconocerlo? Vale que nunca hemos tenido el patriotismo de los estadounidenses pero ahora, de un día para otro, ponerte a gritar cosas que durante el resto del año te dan vergüenza ajena, no tiene demasiado sentido.

  2. Perturbación de los criterios informativos: ¿cuántas veces he visto el gol de Iniesta después del Mundial? Dos. ¿Cuántas veces he visto el morreo de Iker Casillas y Sara Carbonero? Chorrocientas. ¿Qué nos pasa? El gol de Iniesta hizo a la selección ganar el mundial, el momento ñoño de Casillas y Carbonero no va a cambiar el curso de los acontecimientos (o no debería hacerlo). Espero que mis colegas periodistas recuperen pronto la coherencia. El tema de Iker y Sara va a traer cola y los medios van a estar viviendo de las repercusiones (ahora dicen que se casan) durante lo que queda de año. Dentro de unos años, el gol de Iniesta ocupará la misma estantería en el archivo de los medios de comunicación que el gol de Zarra y el gol de Señor y nos hartaremos de verlo cada vez que la selección vaya a una competición. De momento, no está de más hacerle un poquito más de caso, que en verano andamos escasos de información y las noticias sobre animales y gente en bolas no tocan hasta agosto.

  3. Trastornos del sueño: ¿quién durmió bien la noche de la final? O cierras la ventana y te asas de calor o la abres y dejas que toda clase de sonidos entren por ella. Yo tengo la suerte de vivir a pocos metros de la calle por la cual salen los camiones del parque de bomberos de mi ciudad. También vivo en uno de los accesos a Fuenlabrada y mucha gente que volvía a casa decidió entrar en este hermoso municipio con la manaza presionando el claxon. Por si la conjunción de calor, camiones de bomberos y vehículos ruidosos fuera poco, también he de decir que vivo enfrente de un parque. Ah, y mi cónyuge ronca como una cosechadora, que no tiene nada que ver con las efusiones mundialeras pero también contribuye a crear ruido. Y que nadie diga que no le importa que hubiera ruidos a horas intempestivas, que seguro que todos nos cagamos en los ancestros de los que no nos dejaron dormir, aunque no queramos reconocerlo para no parecer aguafiestas.

  4. Problemas de pareja: Iker (Casillas, se entiende), tú no eres consciente de lo que has desatado. ¿Sabes cuántas mujeres había en aquel momento viendo la televisión? ¿Sabes cuántas de ellas quieren transformar a sus maridos/novios/follamigos en ti? ¿Sabes la cantidad de veces que he leído en Facebook frases como "pon un Casillas en tu vida" o "quiero un Casillas en mi vida"? Mujeres de España, no os dejéis engañar por unos segundos de vídeo en YouTube (y encima de Telecinco), seguro que tiene algún defecto común como no bajar la tapa del wáter, dejar tirados los calzoncillos cuando se ducha, no quitar los pelos del lavabo o roncar por las noches. Desde este blog insto a mis congéneres a recuperar al sentido común y volver a apreciar a sus abnegadas parejas (las que tengan) o a no variar sus exigencias hacia el sexo opuesto después del mundial (las que estén buscando). Las que ni tengan ni estén buscando pueden seguir igual.
Y con estos cuatro puntos ya vale, que hace mucho calor y llevo más de media hora analizando consecuencias.

sábado, 26 de junio de 2010

Post egocéntrico

He aprobado el examen de russki con un 94%. Parecerá una chorrada pero, después de tanto tiempo sin ser capaz de encontrar un trabajo, necesitaba algún dato objetivo que me indicara que todavía puedo hacer las cosas bien y conseguir mis objetivos.

jueves, 24 de junio de 2010

Las nuevas tecnologías llegan al INSALUD

Acabo de enterarme de que las nuevas tecnologías han llegado al INSALUD. ¿Cómo? Por teléfono. ¿Por qué? Porque acabo de pedir hora para el médico. El procedimiento ha sido tan extraño como inútil

Voz Femenina - Hola. Ha llamado al servicio de cita automática de blablabla. Si quiere pedir cita con su médico o pediatra, pulse 1 o diga "médico".

Laura - Médico

VF - Diga su fecha de nacimiento, por ejemplo: veintitrés de abril de mil novecientos cincuenta y tres; o marque de la siguiente manera; día - asterisco - mes - asterisco - año

[paso de decir la fecha vamos a teclearla]

VF - Su fecha de nacimiento es

Voz Masculina - Ocho de octubre de mil novecientos ochenta y cinco

VF - ¿Es correcto? Si es correcto, pulse 1 o diga "sí"

L - Sí [cada vez me siento más estúpida]

VF - A continuación, diga su nombre y sus apellidos

L - Laura Xxxxxx Xxxxxxxxxx

VF - Su nombre es

VM - Laura Xxxxxx Xxxxxxxxxx

VF - ¿Es correcto? Si es correcto, pulse 1 o diga "sí"

L - Sí

[momentos de silencio]

VF - Le pasamos con su centro de salud

Señora del centro de Salud - Centro de salud Xxxxx, ¿qué desea?

L - Hola, quería pedir hora para la doctora Xxxxx Xxxxxxxx

SCS - ¿Su nombre?

L - Laura Xxxxxx Xxxxxxxxxx

SCS - ¿Para esta tarde a las cinco y diez?

L - De acuerdo.


¿Y para esto tanta máquina y tanto pifostio?

martes, 22 de junio de 2010

Consecuencias del mundial

Consecuencias del mundial...
  1. La Casa de Brasil en Madrid cambia las fechas de algunos exámenes de portugués
  2. La Fudación Alexander Pushkin de Madrid adelanta la hora de la fiesta de fin de curso de los alumnos de ruso
  3. El busca-balas busca información sobre Corea del Norte (y su líder) compulsivamente

... y sus correspondientes explicaciones
  1. El viernes se enfrentan Brasil y Portugal. La Casa de Brasil ha decidido poner pantallas gigantes y cobrar la entrada a 5€ con consumición. Con la que se va a liar, ya me contarás tú quién es capaz de hacer un examen de portugués.
  2. Esta tarde, me ha llamado la secretaria de la Fundación Alexander Pushkin para avisarme de que adelantan la hora de la fiesta de fin de curso del viernes a las 18:30. A la hora que estaba puesta, no iba a ir ni el Tato, porque estaría en el bar viendo el partido España-Chile junto con gran parte de los alumnos de ruso.
  3. Tras enterarse de la noticia de que Corea del Norte ganó a Brasil 29-0, con 28 goles del líder Kim Jong Il, el buscabalas ha decidido seguir indagando en ese océano de información que es Internet para descubrir qué otras proezas está consiguiendo la selección norcoreana (y su líder) sin que el resto del mundo se entere